Las principales causas de muerte entre los hombres son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de próstata, la diabetes y accidentes de diversos tipos.
A partir de los 50 años de edad, es importante realizarse las siguientes pruebas médicas:
CÁNCER DE PRÓSTATA
Factores de riesgo: edad avanzada (la mayoría de los casos se presenta en hombres mayores de 60 años), fumar, antecedentes familiares, inactividad física y mala alimentación.
Síntomas: necesidad de orinar con frecuencia, dificultad o dolor al orinar, sangre en la orina y dolor constante en la parte baja de la espalda.
Prevención y tratamiento: realizarse exámenes de sangre y rectal de forma anual a partir de los 50 años de edad.
Si tiene familiares que hayan padecido de cáncer de próstata, los exámenes se deben realizar a partir de los 40 años de edad.
CÁNCER DE COLON
Factores de riesgo: edad avanzada, sobrepeso, fumar, alimentación sin fibra ( ingesta de carne y grasa en exceso).
Síntomas: cambios en las evacuaciones fecales (diarrea/estreñimiento), sensación de tener que defecar incluso después de hacerlo, sangre en heces fecales y retortijones o dolor de estómago constante.
Prevención y tratamiento: realizarse una colonosocopía cada 10 años a partir de los 50 años de edad, mantener una dieta alta en fibra (fruta y verduras) y hacer ejercicio regularmente.

IMPOTENCIA SEXUAL
La impotencia sexual masculina, es la incapacidad para lograr y/o mantener la erección el tiempo necesario para disfrutar de las relaciones sexuales de manera satisfactoria.
CUIDADO Y MÉTODOS DE PREVENCIÓN
El médico de cabecera es la primera persona a la que debes consultar cuando tienes problemas eréctiles. La mejor manera de evitar la disfunción eréctil es elegir un estilo de vida saludable y controlar las afecciones de salud existentes.
FACTORES
Se debe a una combinación de cuestiones físicas y psicológicas. Por ejemplo, una enfermedad física menor que hace que tu respuesta sexual sea más lenta puede generarte ansiedad con respecto a mantener una erección.
CAUSAS
- Enfermedad cardíaca.
- Depresión u otras afecciones de la salud mental.
- Estrés.
- Vasos sanguíneos obstruidos (ateroesclerosis).
- Colesterol alto.
- Presión arterial alta.
- Diabetes.
- Obesidad.
- Enfermedad de Parkinson.
- Esclerosis múltiple.
- Testosterona baja.
- Determinados medicamentos de venta con receta.
- Consumo de tabaco.
- Enfermedad de Peyronie: desarrollo de tejido cicatricial dentro del pene.
- Abuso de alcohol y de otras sustancias.
- Trastornos del sueño.
- Tratamientos contra el cáncer de próstata o el agrandamiento de la próstata.
- Cirugías o lesiones que afectan la zona pélvica o la médula espinal.
