De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), la Enfermedad de Chagas es una enfermedad infecciosa que ocasiona el parásito Trypanosoma cruzi, que se considera endémica en muchos países de América Latina. En México, se ha detectado una alta presencia en áreas rurales de los estados de Oaxaca, Jalisco, Yucatán, Chiapas, Veracruz, Puebla, Guerrero, Hidalgo y Morelos.*
Aunque el parásito se transmite por medio de insectos, también se puede propagar durante el embarazo, las transfusiones sanguíneas o a través del consumo de alimento y bebidas contaminadas.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Los periodos de manifestación se pueden dividir en dos etapas:
- La etapa inicial de la infección suele manifestarse con la presencia de síntomas leves e inespecíficos como cansancio, fiebre, dificultad para respirar, dolor de cabeza y dolor muscular. Esta etapa suele durar hasta dos meses después de la infección y es cuando el parasito se disemina en el cuerpo a través de la sangre.
- Durante la etapa crónica, el parásito suele esconderse en los músculos del aparato digestivo y el corazón. El periodo entre el inicio de la enfermedad y la presentación de las complicaciones cardíacas (arritmias e insuficiencia cardíaca) y digestivas (alargamiento del esofago y colon) puede durar entre años o décadas y se caracteriza por no tener síntomas.
CÓMO PREVENIR Y TRATAR
Ante la presencia de estos síntomas o sospecha de la enfermedad, es importante acudir con un médico de inmediato para realizar un diagnóstico completo con los exámenes pertinentes. El tratamiento inadecuado o la demora del mismo aumenta el riesgo de presentar síntomas más graves e irreversibles que pueden ser difíciles de tratar.
Es importante tomar nota que si nosotros o alguien que conocemos proviene de un país o área donde la enfermedad de Chagas es común, debemos de acudir con un médico para realizarnos los exámenes de detección apropiados.

