Enfermedad crónica que ocasiona incapacidad de producir o responder a la insulina, la hormona que nos permite convertir el azúcar (glucosa) en la sangre en energía para los tejidos. Los tejidos y órganos de las personas con diabetes no pueden absorber la glucosa de manera adecuada, lo cual deteriora su funcionamiento.
EXISTEN TRES TIPOS DE DIABETES:
Tipo I: el organismo no produce la insulina que necesita (más común en niños y adultos jóvenes).
Tipo II: el cuerpo no produce suficiente insulina, o el organismo pierde sensibilidad a la misma (más frecuente en adultos). Esto suele suceder de manera gradual y si se detecta en una etapa temprana, su evolución puede ser retrasada con un cambio agresivo en el estilo de vida (prediabetes).
Tipo Gestacional: inadecuada producción de insulina durante el embarazo. Puede ser permanente o transitoria.
¿ QUÉ PUEDO HACER PARA PREVENIRLA?
- Realizar de 20 a 30 minutos de ejercicio dos a tres veces por semana.
- Comer saludable. Evitar el consumo de carbohidratos como el azúcar, pan, papa, frutas dulces, etc.
- Acudir con un médico general por lo menos una vez al año para realizar un examen de rutina que incluya análisis de sangre y valorar su riesgo de desarrollar diabetes.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Las manifestaciones de la diabetes suelen estar asociadas al daño que produce la enfermedad en el cuerpo.

FACTORES DE RIESGO
- Antecedentes familiares de la enfermedad, sobrepeso y obesidad.
- No realizar actividad física de manera regular.
- Haber dado a luz a un bebé que pesa más de nueve libras .
- Haber padecido diabetes gestacional durante el embarazo.
- Hipertensión.
- Colesterol alto .
¿QUÉ SUCEDE SI NO ME ATIENDO?
- Riñón: alteraciones en la filtración de la sangre y ocasionar enfermedad renal crónica que requiera trasplante o diálisis.
- Ojos: daño a la vista hasta causar ceguera.
- Corazón: riesgo muy elevado de presentar infarto sin dolor.
- Cerebro: riesgo elevado de derrame cerebral.
- Pies: alteración en los nervios, lo que ocasiona pérdida de sensibilidad y riesgo elevado de infecciones agresivas. Muchos pacientes con niveles de azúcar elevados llegan a necesitar amputaciones de dedos debido a la enfermedad.